A lo largo del ciclo, las hormonas cambian y con ellas el apetito, la energía y el estado de ánimo. Ajustar la alimentación a cada fase puede ayudarte a transitarlas con más bienestar.
Fase folicular
La energía suele ir en aumento. Es un buen momento para sumar proteínas de calidad, vegetales frescos y entrenamientos más exigentes.
Ovulación
Priorizá la hidratación y los alimentos ricos en fibra y antioxidantes, como frutas y verduras de colores.
Fase lútea
Es normal tener más hambre y antojos. Los carbohidratos complejos, el magnesio (frutos secos, semillas, cacao) y las comidas regulares ayudan a estabilizar el ánimo.
Menstruación
Sumá hierro (legumbres, carnes, hojas verdes) combinado con vitamina C, y alimentos que te den confort sin culpa.
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